¿Qué es la remisión en la Artritis Idiopática Juvenil?
- Corporación Anacroj
- 17 jul
- 3 min de lectura
Recibir el diagnóstico de Artritis Idiopática Juvenil (AIJ) suele generar muchas dudas. Una de las palabras que las familias escuchan con mayor frecuencia durante los controles médicos es "remisión". Pero, ¿qué significa realmente? ¿Es lo mismo que una cura? ¿Qué ocurre cuando un niño o niña entra en remisión?
En este artículo te explicamos de manera sencilla qué es la remisión, cuáles son sus tipos y qué expectativas podemos tener respecto al tratamiento.
¿Qué significa la remisión?
La remisión es un estado en el que la Artritis Idiopática Juvenil está controlada y la inflamación causada por la enfermedad ya no se encuentra activa.
Cuando un niño, niña o adolescente está en remisión, generalmente:
No presenta dolor asociado a inflamación articular.
No tiene articulaciones inflamadas o con aumento de volumen.
La rigidez matinal disminuye o desaparece.
Puede realizar sus actividades habituales con mayor normalidad.
Los exámenes clínicos muestran que la enfermedad está controlada.
Es importante entender que la remisión no significa que la enfermedad haya desaparecido definitivamente. La AIJ es una enfermedad crónica y, aunque permanezca inactiva durante meses o incluso años, puede volver a activarse en algunas personas.
Enfermedad activa vs. enfermedad inactiva
Comprender esta diferencia ayuda a entender por qué el seguimiento médico continúa siendo importante incluso cuando el paciente se siente bien.
Enfermedad activa
La enfermedad se considera activa cuando existe inflamación provocada por la artritis. Algunos signos pueden ser:
Dolor persistente.
Inflamación de una o más articulaciones.
Rigidez, especialmente al despertar.
Limitación para mover una articulación.
En algunos tipos de AIJ, fiebre, erupciones cutáneas o inflamación ocular.
En esta etapa, el objetivo del tratamiento es controlar la inflamación lo antes posible para prevenir daño articular y permitir un desarrollo normal.
Enfermedad inactiva
Se habla de enfermedad inactiva cuando no existen signos clínicos de inflamación y el especialista determina que la artritis está completamente controlada.
Esto no significa que el tratamiento necesariamente haya terminado, sino que está siendo efectivo para mantener la enfermedad bajo control.
Tipos de remisión
Los especialistas suelen distinguir dos situaciones principales:
Remisión con tratamiento
Es cuando la enfermedad permanece inactiva gracias a los medicamentos indicados por el equipo de salud.
En esta etapa es muy importante:
Mantener la adherencia al tratamiento.
Asistir a todos los controles médicos.
No suspender los medicamentos por cuenta propia.
Aunque el niño o adolescente se encuentre bien, el tratamiento sigue cumpliendo un papel fundamental para evitar recaídas.
Remisión sin tratamiento
Ocurre cuando, después de una evaluación médica y de suspender progresivamente los medicamentos, la enfermedad continúa inactiva durante un período prolongado.
No todos los pacientes alcanzan este tipo de remisión y el tiempo necesario para considerarla varía según la evaluación del reumatólogo pediátrico.
¿Qué expectativas podemos tener?
Gracias a los avances en el diagnóstico temprano y en los tratamientos disponibles, cada vez más niños y adolescentes con AIJ logran mantener la enfermedad controlada y alcanzar períodos de remisión.
Sin embargo, es importante tener expectativas realistas:
Cada paciente evoluciona de manera diferente.
Algunos alcanzan la remisión rápidamente y otros necesitan más tiempo para controlar la enfermedad.
Puede haber períodos de recaída, incluso después de meses o años de estabilidad.
El objetivo del tratamiento es lograr la mejor calidad de vida posible y prevenir el daño articular a largo plazo.
La remisión es una meta terapéutica muy importante, pero el seguimiento médico sigue siendo esencial para detectar cualquier cambio de forma precoz.
El rol de las familias
El acompañamiento de la familia es clave para alcanzar y mantener la remisión. Algunas acciones que hacen la diferencia son:
Administrar correctamente los medicamentos.
Asistir a los controles médicos.
Informar cualquier cambio en los síntomas.
Promover la actividad física indicada por el equipo de salud.
Favorecer una buena salud emocional del niño o adolescente.
Un mensaje para las familias
Escuchar que un hijo o hija está en remisión es una excelente noticia. Significa que el tratamiento está funcionando y que la enfermedad se encuentra bajo control. Sin embargo, la remisión no representa el final del camino, sino una etapa que requiere continuar con los cuidados, los controles y el acompañamiento médico.
Con un diagnóstico oportuno, tratamientos adecuados y una buena adherencia, muchas personas con Artritis Idiopática Juvenil pueden desarrollarse plenamente, estudiar, practicar deporte y llevar una vida activa.
En ANACROJ creemos que la información es una herramienta fundamental para que las familias enfrenten la AIJ con mayor tranquilidad, conocimiento y esperanza.
Contenido patrocinado por Laboratorios Abbvie.


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